Anthony Bourdain

Anthony Bourdain: correr más allá del cuerpo

Eso de ser una persona “normal” no iba con él. Excéntrico y controlador, Anthony Bourdain vivió a pleno las circunstancias y su éxito. No era precisamente su fama lo que le molestaba, sino ese bicho interior que a diario le pedía más y más.

Ciudad de México, 15 de mayo (MaremotoM).-  Una de las cosas más emotivas y a la vez más sorprendente de la película Anthony Bourdain: Roadrunner es precisamente el cuerpo, su cuerpo esbelto, que muchos admirábamos en todos los programas donde salió, siempre está dispuesto a correr, aun cuando corre.

Visita el mundo para tratar de tener paz y encontrarse a sí mismo, pero no lo logra. Cuando se enamora de Asia Argento, lo dice el filme, “se convierte en una persona adictiva de ella”.

No vamos a hablar de su relación, ni de esa última mujer, sino de esa personalidad adictiva, que había dejado la heroína “porque vi en el espejo a un hombre que valía la pena salvar”, pero que siempre está a la caza de sentir algo parecido a lo que experimentó con la droga.

Anthony Bourdain
Anthony Bourdain, el gran corredor. Foto: Cortesía

Mucha gente dice que cuando pruebas la heroína, no hay nada mejor que eso. Cuando el chef y presentador se suicidó el 8 de junio de 2018, mucha gente hablaba de su antigua adicción y yo me molestaba mucho. Pensaba, ¿para qué mencionar sus drogas viejas? Hoy, después de ver el filme de Morgan Neville, entendí muchas cosas. Una de ellas es que cuando regresas de la heroína, regresas roto y nada en el mundo te puede conformar.

Eso de ser una persona “normal” no iba con él. Excéntrico y controlador, Anthony Bourdain vivió a pleno las circunstancias y su éxito. No era precisamente su fama lo que le molestaba, sino ese bicho interior que a diario le pedía más y más.

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Chef, escritor, aventurero, provocador: Roadrunner: A Film About Anthony Bourdain es una mirada íntima detrás de escena de cómo un chef anónimo se convirtió en un ícono cultural de renombre mundial.

Del cineasta ganador del Oscar, Morgan Neville, esta mirada inquebrantable a Bourdain resuena con su presencia, en su propia voz y en la forma en que impactó de manera indeleble en el mundo que lo rodeaba.

Una de las cosas conmovedoras de la película es hacia el final, cuando una cantante de rock muy amiga de él, dice: Mucha gente lo queríamos, es increíble ver cómo lo extrañamos, él no era una persona cruel, pero lo que hizo causó mucha crueldad.

Quizás, decepcionado y cansado de correr, Anthony Bourdain se castiga a sí mismo con el suicidio, lo que no sabía era cuánto iba a castigar al otro.

Desde el chef David Choe, el gran amigo de Anthony: Eric Ripert, como Josh Homme, guitarrista de Queens of the Stone Age, hasta Iggy Pop, el cocinero asiático David Chang y su segunda mujer, Ottavia Busia, hablan de alguien que debería estar presente.

“Lo debería haber cuidado un poco más”, se lamenta Ottavia.

Queda la hija de Anthony Bourdain: “Ella endulza mi corazón cada día. Ama cocinar y estar en la cocina conmigo, se sube a una pequeña silla y se lo toma con seriedad. Hacemos juntos ratatouille, omelets y a ella le fascina. Se pone su pequeño delantal. Es la alegría de mi vida”, solía decir.

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