Noyollo Opus 52

Noyollo Opus 52, una experiencia multidisciplinaria en única función

Con Fernando Melo a la cabeza como coreógrafo internacional, un elenco de talentosos bailarines como Patricia Marín, Anivdelab Ponce de León, Samantha Nevaréz, Tlathui Maza, Jonathan Alaves y Fernando Zárate, así como cantantes de renombre como Paola Danae, Wendy Oviedo, Rogelio Marín, Pablo Aranday y los pianistas James Pullés y Karina Peña, esta obra promete ser una experiencia artística inolvidable.

Ciudad de México, 3 de julio (MaremotoM).- Danza, más música, más instrumentos, más cantantes, más bailarines. Todo eso da sustancia y forma a Danza Visual, una compañía que presenta Noyollo Opus 52, una experiencia multidisciplinaria en 360 grados.

Una colaboración internacional entre Brasil-Suecia-México explora la conexión humana a través de la danza, ópera y piano en vivo, en una innovadora propuesta inspirada en los Liebeslieder Waltzer Op. 52 de Brahms, con la coreografía de Fernando Melo, ex director artístico del Göteborgsoperans Danskompani (Suecia).

Noyollo Opus 52
Una colaboración internacional entre Brasil-Suecia-México. Foto: Cortesía

ENTREVISTA A FERNANDO ZÁRATE (Escucha)

“Somos seis bailarines en escena y aparte hay cuatro cantantes, dos pianistas. Es una experiencia interesante. Todos somos artistas escénicos, la ópera y la danza responden a líneas diferentes”, afirma Fernando Zárate, integrante de Noyollo Opus 52.

“Son las artes vivas. La danza contemporánea, el teatro físico, la ópera, la música, hay una intervención muy especial donde hay una especie de experiencia industrial en la coreografía. La obra se desarrolla sobre una plataforma donde hay muros, paneles y la plataforma va dando vueltas. Es nuestra reflexión sobre el amor, Noyollo significa “mi corazón” en náhuatl”, afirma.

El ensamble Danza Visual –dirigido por Patricia Marín, Leonardo Beltrán y Rogelio Marín– invita a una experiencia enriquecedora que fusiona danza, ópera y piano en vivo, con un mensaje de esperanza, en el que los asistentes son cautivados por la magia del escenario, en el cual cada elemento se entrelaza para crear un vínculo profundo entre creadores y público.

Se presenta como una única función el próximo miércoles 10 de julio en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México.

Noyollo Opus 52
Se presenta como una única función el próximo miércoles 10 de julio. Foto: Cortesía

Cada lenguaje quiere atraparte, por eso los integrantes tienen que tener una máxima concentración. “La danza, la coreografía y la música son fuerzas que no pueden pasar inadvertidas. Fernando logra esta comunión, el equilibrio y el balance escénico, donde cada fuerza no prima sobre otra y tienen posibilidad de demostrarse”, expresa Fernando Zárate, un bailarín que encuentra difícil desprender su vida personal de la vida profesional.

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En un mundo cada vez más acelerado y digitalizado, la reflexión y el reencuentro son pilares clave para el bienestar y la propuesta multidisciplinaria se erige como un oasis de reflexión y conexión, en el cual el público se adentra en una experiencia única que incluye los Liebeslieder Waltzer Op. 52 de Johannes Brahms.

“Es una obra muy reflexiva, todos tuvimos pérdidas durante la pandemia, he estado pensando en eso, cómo trato a las personas y la danza en México reinó sobre las matemáticas, para la que yo era muy bueno”, afirma.

 Noyollo Opus 52
Los bailarines. Foto: Cortesía

“Mi madre me llevó a una clase de danza y entonces llegué y me enojé mucho. ¿Cómo es que no puedo bailar? Era el reto más grande que tenía en mi vida y empecé a conocer a muchas más personas y decidí que era todo lo que quería hacer”, agrega.

Bajo la dirección de Fernando Melo, Patricia Marín, Leonardo Beltrán y Rogelio Marín, la propuesta redefine la música de Brahms de manera cautivadora y única.

Con Fernando Melo a la cabeza como coreógrafo internacional y un elenco integrado por Patricia Marín, Anivdelab Ponce de León, Samantha Nevaréz, Tlathui Maza, Jonathan Alaves y Fernando Zárate, así como por cantantes como Paola Danae, Wendy Oviedo, Rogelio Marín y Pablo Aranday, así como los pianistas James Pullés y Karina Peña, la obra promete ser una experiencia artística inolvidable.

Además, el reconocido artista mexicano Mauricio Ascencio se encarga del diseño de vestuario, iluminación y escenografía, que añade su genialidad y toque especial al evento único.

La propuesta cuenta con presentaciones en diversos recintos de Puebla y la Ciudad de México como el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris y el Teatro Raúl Flores Canelo del Centro Nacional de las Artes.

“El camino al baile ha sido complejo, a pesar de que México tiene la mayor cantidad de actividades culturales, hemos estado en un cambio a nivel social. Antes, los modelos eran muy convencionales. Siento que ahora hay un panorama mucho más abierto y se alargará nuestra vida útil. Vivir este cambio ha sido complejo. Ha habido algunas trabas, no tenemos seguridad social, buscar los caminos en el capitalismo, pero al mismo tiempo es muy enriquecedor”, afirma.

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