Álex de la Iglesia

REVISTA CÍNICA | Quiero vivir rodando: Álex de la Iglesia

“Quiero vivir rodando”, afirma el feliz -y feroz- director español Álex de la Iglesia, a mi pregunta de si él es uno de esos cineastas que como Quentin Tarantino piensa terminar su fimografía al llegar a un número determinado de películas. El director de películas como El Día de la Bestia y La brujas de Zugarramurdi que para él la comedia es la cumbre del arte, esto como respuesta a si él tiene una “película ideal”. Pues no, no la hay, pero sí esto de pensar cada película como una fiesta en la que el realizador es el que pone la música, el lugar y a los invitados, eso le parece genial.

Guadalajara, Jalisco, 11 de junio (MaremotoM).- “La pasión por el ridículo”, expresa el invitado especial al FICG 39, al inicio de su máster class este sábado, 8 de junio, en la sala Plácido Domingo, del Conjunto Santander de Artes Escénicas.

Es eso lo que ha llevado a Álex de la Iglesia a hacer cine. Dice que si de pronto vas a un funeral y piensas “no me debo reír, pero… ¿Y si me río?”. Ese es un momento de felicidad. Explica de la Iglesia, que en lo que varios ven horror él encuentra humor.

-Álex de la Iglesia, un gusto saber que estás acá, yo creo que esta edición del festival sin ti, no sería igual de festiva. Vengo de ver una película de un taxidermista, un documental, y pensaba en que esto podría ser una película de Álex de la Iglesia.

-Es muy bonito eso, yo no tengo ni idea de cómo sería una película de Álex de la Iglesia de un taxidermista, es maravilloso que de alguna manera que, ¡hostia!, me conozcais, pero ojalá te conociera yo, todavía mejor.

-Bueno, son dos cosas, la primera es que nos digas dónde va a ser la fiesta, dicen que eres alguien que le gusta mucho las fiestas, a dónde va a la fiesta en Guadalajara, Álex de la Iglesia… Y la otra es sobre, ahora que vi esta película del taxidermista y escuchándote a ti sobre el hacer la fiesta en las películas, alrededor de mucha gente, pensaba yo, si tú has pensado de pronto en cuál sería tu película final, tu película ideal, con la película que te gustaría concluir, así, de pronto, así como Tarantino dice que diez películas y se va, cómo sería Álex de la Iglesia sin hacer cine, pensarías de pronto en renunciar al cine…

-Es que yo intento que el cine sea mi vida, en el sentido de que me gusta vivir rodando. Entonces no quiero que se acabe, no tengo ninguna intención de dejar un legado o diez películas como si fueran diez mandamientos, no, todo lo contrario, a mí me gustaría dejar rodando otras veinte películas más y dejar unas inacabadas o no poder rodarlas y vivir rodando. O sea, identifico totalmente el cine con la vida o intento identificar el cine con la vida a nivel de que, ¡joder!, que siempre estuviera rodando. El estar siempre rodando, es como de pronto, pues eso, a un tipo que le gustan mucho las fiestas y de pronto tiene una tienda de eventos. Estaría todos los días en eventos, todos los días preparando el catering y al diskjokey, y todo lo que supone una fiesta o la iluminación tal vez. Hay algo de circense o de parque de atracciones que me apasiona y no me gustaría que se acabara, no veo a las películas como cosas centradas o elementos artísticos, como si esto fuera un cuadro y la vida fuera un museo, o sea, eso sí que cosifica a la gente, creo que lo interesante es fundirlo y que estés metido en movidas, en rodajes o como ya no puedo estar rodando tanto me he metido a producción o sea, produzco a otra gente para ir a esos rodajes, o yo qué sé, para estar implicado  en otras cosas.

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Álex de la Iglesia
Es que yo intento que el cine sea mi vida, en el sentido de que me gusta vivir rodando. Foto: Cortesía

Entonces, no se me ocurre lo de la película perfecta, qué películas me gustan a mí más que… Con faldas y a lo loco, Un dos tres, es probablemente una de las películas que más he visto en mi vida, de cómo está rodada, de cómo está interpretada, cómo ocurren las cosas, cómo suceden con una especie como de baile mágico. El huateque o La fiesta, The party, la de Blake Edwards, te hablaría prácticamente de comedias. Hay otras películas dramáticas que me gustan muchísimo. ¡Hostia!, me gusta muchísimo Dreyer, pero no me pongo todos los días en la tele a Dreyer, me gusta Rohmer, me gusta el cine francés, me gusta el americano. Cine que intenta conectar contigo, no me gustan los directores que son maleducados, hay directores maleducados muy inteligentes, pero maleducados o sea, que no están pensado si te gusta o no te gustan, si lo que estás viendo es atractivo o no, van a lo suyo, hay algunos muy buenos. Hay gente muy maleducada que tiene cosas muy interesantes… Heidegger era insoportable y no era tonto, me imagino que lo mismo nos pasa a los directores, en ese sentido, pues te hablaría de comedia como la cumbre del arte, el cine más exquisito, más puro, es la comedia.

¿y a dónde se va de fiesta Álex de la Iglesia cuando viene a Guadalajara?

Luego de la generosa, hilarante como reflexiva conversación de Álex de la Iglesia, esa especie de Guillermo del Toro español, a quien por cierto lo definió como un genio, nos fuimos a buscar a dónde iría de fiesta Álex de la Iglesia, pues eso fue lo único que no me respondió y nada, que no lo encontramos, pero llegamos a un guateque de la ciudad invitada al FICG esta edición, que es Madrid, a un espacio que parecía muy exclusivo llamado Café de las Palmas o algo así.

Ya luego cuento cuando le bajaron el micrófono a Omar Chaparro, por Chaparro, en una función de cine esa noche y mi cena en la fiesta del Sindicado de Trabajadores de la UdG, dentro del Conjunto de Artes Escénicas, pensado que era un evento del FICG.

Mucha fiesta -y películas- en estos días de festival.

Fuente: Los cínicos / Original aquí.

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