Rodrigo Ímaz

Rodrigo Ímaz expone su arte contemporáneo en el Claustro de Sor Juana

Con la muestra Trópicos de la modernidad, en la Celda Contemporánea de la Universidad del Claustro, Ímaz muestra escultura, pintura, dibujo y grabado, así como instalación y video. El montaje se exhibirá hasta el 15 de junio.

Ciudad de México, 19 de abril (MaremotoM).- Hablar de lo humano y de la estética que apela a lo sensible, a lo sensorial y a lo que ocurre en el día a día, más que de aquello que necesita, digamos, de una burbuja para existir, es el tema fundamental de la exposición de Rodrigo Ímaz titulada Trópicos de la modernidad, que se exhibe en la Celda Contemporánea de la Universidad del Claustro de Sor Juana.

Para el artista visual y cineasta, el arte tiene acercarse a la vida diaria y entender sus problemas cotidianos de esa manera, más que alejarse hacia cúpulas o entelequias, en donde se habla de los grandes pensadores, de los teóricos del arte que son trascendentales y muy importantes; el arte es este mediador entre aquello que es, de alguna manera sublime, excepcional y aquello que es absolutamente accesible.

Rodrigo Ímaz
Rodrigo Ímaz muestra su obra en el Claustro Sor Juana. Foto: Cortesía

Sobre la exhibición de su obra, Rodrigo Ímaz expresó su interés en el arte como el traductor de estos acontecimientos, para que los vuelvan accesibles a todos, libres de complejidades que los hacen inaccesible, convirtiéndolos en algo que esté a nivel del interés general y que hable y apele a lo que es exclusivamente humano, tratando aquello que concierna a todos, sin tener que entrar en una conversación de “alturas intelectuales”, sino más bien, tener una horizontal.

El artista destacó que la exposición tiene varias capas significantes que, en ese pastel histórico en el que los mexicanos vivimos —sobre todo en la Ciudad de México—, es visible ver nuestras raíces y sobre de ellas, los edificios contemporáneos, “siempre me ha interesado entender esa verticalidad histórica sobre las que habitamos y, al mismo tiempo, entender la horizontalidad de la línea más larga de la historia sobre la cual nosotros ubicamos nuestros espacio, nuestro tiempo, nuestra actualidad”.

Las 21 piezas —que integran la exhibición— concebidos con técnicas tradicionales como la escultura, pintura, dibujo y grabado, así como con disciplinas artísticas contemporáneas como la instalación y el video, entrelazan las temporalidades y usos del espacio. Así, la Celda Contemporánea abona a eso, expresó, con los elementos propios del lugar, que son las ventanas arqueológicas, con lo que se construye un diálogo entre el ayer, el hoy y el pasado.

Rodrigo Ímaz
Indicó que en sus piezas hay un interés un tanto etnográfico y antropológico. Foto: Cortesía

Indicó que en sus piezas hay un interés un tanto etnográfico y antropológico, que buscan dar indicios de cuáles son las formas tanto de consumo como de construcción cultural que tenemos, tanto como mexicanos como latinoamericanos, “los que vivimos en países ‘subdesarrollados’ o ‘en vías de desarrollo’, y rescatar todos estos gestos que, en apariencias, son insignificantes para darles una relevancia estética”.

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De acuerdo con Aldo Sánchez, curador de la muestra, ésta alude a los trópicos (de Cáncer y Capricornio) como metáfora de los opuestos de la modernidad, pues Rodrigo es un artista profundamente moderno que vive en la contemporaneidad por una cuestión temporal, pero que es moderno por sus intereses y sus prácticas, algo bastante inusual en los creadores actuales.

“Sus intereses, tanto en el arte renacentista, en los grandes maestros del arte del Renacimiento y en los grandes maestros del arte moderno, es lo que influye y da forma a mucho su trabajo, algo sobre lo que, en buena medida, reflexiona a partir de su obra”, indicó.

El curador aseguró que, en una época de incertidumbre, como la que se vive actualmente, Ímaz, con piezas como la cabeza olmeca suspendida o la bandera mexicana ahogándose; la cuales forman parte de la exposición, representa muy bien ese desasosiego que, a fin de cuentas, tiene que ver con una preocupación moderna.

La exposición se divide en dos partes, en la primera, el artista reflexiona sobre las influencias del ready-made, término inventado por el artista francés Marcel Duchamp que hace alusión a la exposición de objetos de uso cotidianos y de fabricación industrial masiva, concebidos como piezas artísticas, en su obra, ejemplo de ello es la pieza del triciclo, con la que refiere a otras ideas de las que esto significa, así pues, en esta sección, un triciclo no será un triciclo.

En la segunda parte, se abordan la utilización de los iconos prehispánicos, sobre todo, para apuntalar el discurso del proyecto de nación mestiza. Se habla de la valoración actual de lo antiguo, como si el ser humano, no exclusivamente el mexicano, tiene que asirse de lo pretérito para justificar su actualidad.

“Rodrigo Ímaz es un artista multidisciplinario, algo no muy común en la actualidad, pues normalmente los creadores se centran en una técnica artística en particular o utilizan varias, pero solamente como una forma de comunicar una idea, mientras que él es un gran dibujante, grabador, pintor y escultor, que explora estos medios creativos, como un artista renacentista o un artista moderno, a partir de sus conocimientos y habilidades”, finalizó.

La exposición se exhibirá hasta el 15 de junio en la Celda Contemporánea del Claustro (Izazaga 92, Centro Histórico), con horarios de lunes a viernes, de 10 a 17 horas, sábados de 10 a 14 horas. La entrada es gratuita.

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